Ante las torrenciales lluvias que han afectado al noreste de Brasil, con saldo de seis muertos y miles de damnificados, la Campaña Manos Solidarias del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), una iniciativa de base creada durante la pandemia de la Covidd-19 para combatir el hambre en periferias urbanas, activó un grupo de trabajo en cocinas populares para distribuir alimentos en el Gran Recife.

Paulo Mansan, coordinador nacional de la campaña, detalló que 14 de las 26 cocinas de la red están operativas para producir hasta 5.000 viandas diarias, supeditadas a la llegada de donaciones de proteínas y otros insumos.

Mansan señaló que esta situación evidencia un proceso de desigualdad estructural denominado racismo ambiental. Según el coordinador, las poblaciones más pobres sufren impactos graves en su vivienda y acceso a servicios, mientras que en zonas de mayores recursos las afectaciones se limitan a desórdenes urbanos.

La Campaña Manos Solidarias, activa desde 2020, solicita voluntarios y aportes económicos para mantener la asistencia a las víctimas, recordando el antecedente de 2022, cuando fenómenos extremos causaron 133 muertes en la entidad.

Este domingo, el gobierno de Pernambuco en la Región Metropolitana de Recife, Brasil, decretó la situación de emergencia en 27 municipios de la región metropolitana y la zona de Mata tras el impacto de fuertes lluvias registradas entre el 1 y 2 de mayo.

La Defensa Civil del estado actualizó las cifras de la emergencia, confirmando seis víctimas fatales: dos mujeres y un bebé de una misma familia en Recife, un hombre en São Lourenço da Mata, y una madre con su hija en Olinda. Hasta el momento, el Cuerpo de Bomberos rescató a 807 personas, mientras el número de desplazados alcanza los 9.400 ciudadanos, de los cuales 1.600 perdieron totalmente sus hogares.

Los municipios con mayor afectación por desplazamientos incluyen a Pombos, Timbaúba, Itambé, Goiana, Moreno, Recife, Olinda y Jaboatão dos Guararapes. La gobernadora Raquel Lyra informó que la declaración de emergencia permitirá apoyar a las alcaldías en el restablecimiento de la normalidad y coordinar inversiones con el gobierno federal, cuyos agentes de Defensa Civil Nacional ya se encuentran desplegados en Pernambuco y Paraíba.

En el estado vecino de Paraíba, aunque no se registran defunciones, el Departamento de Bomberos atendió 390 llamadas y rescató a 306 personas. El suministro de agua en la región metropolitana opera al 50% de su capacidad, por lo que el gobierno local activó una Oficina Interinstitucional de Crisis y desplegó camiones cisterna para normalizar el servicio.

El Centro Nacional de Seguimiento y Alerta de Desastres Naturales (Cemaden) mantiene 30 puntos de vigilancia por deslizamientos de tierra, 12 de ellos bajo clasificación de alto riesgo.

T| TELESUR