
Las lluvias registradas en las últimas horas en Pereira, capital del departamento de Risaralda, agravan la crisis humanitaria en la ciudad colombiana, donde la población afectada por el reciente terremoto de magnitud 7,4 enfrenta condiciones extremas a la intemperie.
Ante el retiro de un campamento establecido por la alcaldía, diversas organizaciones sociales y de derechos humanos abrieron un refugio autogestionado en el Parque Olaya Herrera. Durante los primeros siete días de funcionamiento, el lugar se convirtió en un punto de concentración para familias damnificadas, habitantes de calle, vendedores ambulantes, comunidades indígenas, población afrodescendiente y personas afectadas por la falta de recursos básicos.
Ante la gran afluencia de personas que sobrepasó la capacidad inicial del equipo voluntario, se sumaron apoyos con donaciones de plásticos, carpas de empresas privadas y estibas de madera para proteger los colchones de la humedad causada por el mal tiempo.
Pese a estos esfuerzos, los líderes del espacio señalan que se enfrentan a una emergencia climática y humanitaria con un número elevado de niños y grupos vulnerables en el sitio.
Los organizadores del refugio improvisado enfatizan que el albergue opera de manera independiente y sin apoyo estructural de la alcaldía ni de la secretaría municipal. Aunque han participado en mesas de diálogo con autoridades locales y han recibido avisos sobre la posible retirada del punto por la falta de un censo oficial, los voluntarios destacan que no poseen la formación logística ni los recursos estatales necesarios para llevar registros a gran escala.
A su vez, continúan recibiendo apoyo de voluntarios procedentes de ciudades como Bogotá y Medellín, mientras enfrentan dificultades de seguridad en los alrededores del parque.
La falta de una respuesta oportuna por parte de los organismos administrativos internos generan críticas hacia la gestión institucional de la crisis. Este descontento trascendió al ámbito político nacional; la Camara de Representantes del Congreso de Colombia citó a debate de control político al ministro de Vivienda tras difundirse imágenes de su permanencia en un lugar de descanso y disfrute durante la emergencia que afrontan las comunidades afectadas por el reciente movimiento telúrico.
Solicitaron la presencia del funcionario colombiano a las 14:00 hora local del martes 18 de agosto en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional, con el propósito de conocer las actuaciones de las autoridades nacionales y territoriales, el diagnóstico de prioridades y las medidas a corto y mediano plazo requeridas para atender a las comunidades afectadas.
T| TELESUR

