El Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) analiza los posibles impactos del fenómeno El Niño y la proyección de un Súper Niño entre 2026 y parte de 2027, un evento de escala global que podría generar presiones climáticas severas sobre el territorio nacional.

Dirk Thielen, jefe del Laboratorio de Ecología del Paisaje y Clima del IVIC, explicó que el calentamiento oceánico observado a nivel planetario está directamente vinculado con la intensificación de estos eventos extremos. Según el especialista, Venezuela (por su ubicación frente al Caribe y su cercanía a la cordillera de los Andes) enfrentará condiciones climáticas contrastantes.

Thielen advirtió que algunas regiones podrían experimentar sequías significativas, lo que obligaría a sectores agrícolas a ajustar sus planes de cultivo ante un escenario potencialmente más seco. Sin embargo, otras zonas del país podrían registrar lluvias extremas, reflejo de la marcada variabilidad climática que caracterizará los próximos dos años.

El investigador también señaló que estas afectaciones se proyectan a corto, mediano y largo plazo, y subrayó que el IVIC mantiene un trabajo continuo para identificar acciones de mitigación y adaptación. El objetivo es anticipar los impactos adversos y reducir riesgos en comunidades y sectores productivos.

Insistió en que la relación entre el calentamiento oceánico global y los eventos extremos está siendo documentada “de manera muy efectiva y convincente”, lo que permite orientar políticas y decisiones frente a un ciclo climático que podría desafiar la capacidad de respuesta del país.

T/EU