La corporación de tuberías industriales Tenaris Siat, subsidiaria del poderoso grupo metalúrgico Techint bajo el control de la familia Rocca, informó que ejecutará la desvinculación de 150 obreros en su planta de Valentín Alsina, en el municipio de Lanús.

Frente a esta drástica reducción de puestos de trabajo que sumerge a decenas de familias en la incertidumbre, la Unión Obrera Metalúrgica de Argentina convocó a asambleas urgentes para definir medidas de fuerza inmediatas en demanda de la continuidad laboral de la plantilla afectada.

La planta damnificada se ubica en el Área Metropolitana de Buenos Aires, zona severamente perjudicada por la paralización del fomento manufacturero decretado por el régimen económico de Javier Milei. Esta política de desmantelamiento industrial e inestabilidad laboral se replica de manera sistemática en diversas comarcas del país, desatando una creciente ola de descontento popular y protestas sociales frente a la pérdida acelerada del poder adquisitivo de la clase obrera argentina.

La conflictividad social comienza a recrudecerse de manera acelerada en la provincia de Santa Cruz, registrando un escenario de tensión permanente frente al cual el Gobierno local y los medios de prensa locales muestran una profunda preocupación. Lo que inició formalmente como una discusión salarial en distintos sectores del Estado provincial terminó por configurar una crisis estructural que unifica los reclamos de gremios históricamente divididos.

Las manifestaciones populares frente a la Casa de Gobierno santacruceña dejaron de ser hechos aislados para convertirse en una constante cotidiana que paraliza las principales arterias viales. La huelga general alcanza actualmente los sectores de la educación, el sistema de salud, la administración pública y, en las últimas jornadas, sumó la adhesión estratégica de los sindicatos vinculados a la actividad hidrocarburífera y minera.

La respuesta oficial de las autoridades provinciales, centrada en la falta de fondos por el recorte de transferencias desde el Gobierno nacional, no logra contener el malestar de los trabajadores que denuncian salarios por debajo de la línea de indigencia en un contexto de inflación galopante. La situación en el sur argentino se proyecta como un laboratorio de la resistencia gremial frente al ajuste fiscal que promueve el Poder Ejecutivo Nacional.

T| TELESUR