
Farmear aura es una expresión que se volvió frecuente en redes sociales y que también empezó a incorporarse al lenguaje cotidiano de los jóvenes. Se utiliza para describir situaciones en las que una persona suma o pierde aura, un modo informal de medir su presencia, carisma o seguridad.
Para entender la frase hay que separar sus dos palabras. Farmear viene del inglés farm y del lenguaje de los videojuegos, donde se utiliza para describir la repetición de una actividad con el objetivo de conseguir recursos, experiencia, dinero u otros elementos necesarios para avanzar. Aura, en cambio, se utiliza en este contexto como una medida imaginaria de la presencia de una persona.
Tener mucha aura puede asociarse con transmitir seguridad, personalidad, estilo o carisma. Perderla, en cambio, se relaciona con protagonizar una situación incómoda, cometer un error o quedar expuesto frente a los demás. De la combinación de ambos términos surge “farmear aura”. La expresión describe la idea de hacer algo para acumular esos puntos imaginarios de presencia o reconocimiento.
El término puede utilizarse tanto de manera positiva como irónica. Una persona puede “ganar aura” después de resolver una situación con seguridad o tener una actitud que genere admiración. Pero también puede decirse que alguien está “farmeando aura” cuando parece hacer algo de manera deliberada para quedar bien, llamar la atención o proyectar una determinada imagen.
No se trata de peleas físicas
El objetivo es generar una reacción en el público o convencer a un jurado de que uno de los participantes tuvo mayor presencia que el otro. El término se ha viralizado de tal forma, que en diferentes países como España, Brasil, Colombia y Argentina ya se promueven batallas o algunas competencias, que utilizan un formato de eliminación directa, con distintas rondas hasta llegar a una definición.
La idea de utilizar el “aura” para representar poder, energía o presencia aparece desde hace años en distintas comunidades vinculadas con los videojuegos y el animé. El uso actual de la palabra como una medida informal del carisma se expandió a través de las redes sociales y las comunidades de internet. La generación Z tomó ese concepto y lo trasladó a la dinámica social. Si en un juego farmeás oro para hacerte más poderoso, en la vida real farmeás aura para ser más respetado o admirado.

T/Con información TN

