La empresa Meta podría recibir una multa de 1,4 billones de dólares tras las acusaciones de que sus plataformas Facebook, Instagram y WhatsApp incorporan deliberadamente funciones que generan adicción en los niños. La empresa desde este martes se enfrenta a un juicio contra una coalición de 29 estados estadounidenses que la acusan.

La demanda acusa a Meta de diseñar a sabiendas funciones para mantener a los usuarios jóvenes haciendo ‘scrolling’ (desplazándose por la pantalla) de una forma infinita, ya sea a través de publicaciones o notificaciones.

Sostiene que Meta recopiló datos de niños menores de 13 años, infringiendo la ley federal de privacidad, y aseguró a los padres que sus aplicaciones eran seguras mientras investigaciones propias indicaban justamente lo contrario.

La empresa calcula que las sanciones por estos posibles delitos podrían alcanzar la referida suma, aunque los estados no han revelado aún cuánto reclamarán. La compañía califica esta cifra, que casi alcanza su valor de mercado total, de «descabellada» y «sin precedentes».

Esa cifra es el resultado de acumular las sanciones legales previstas por las infracciones de protección al consumidor y privacidad, un método que, según Meta, cuenta a los mismos adolescentes muchas veces. Cuatro estados, entre ellos California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey, figuran como demandantes en el juicio de hoy.

La selección del jurado comenzó el miércoles pasado, los alegatos iniciales se prevén para este martes  y se espera que el juicio tenga una duración aproximada de siete semanas. El fallo de la jueza Yvonne Gonzalez Rogers (la misma que lleva el caso de Elon Musk contra OpenAI) será probablemente en octubre.

T/El Economista