
En la relación entre Rusia y Estados Unidos sigue aumentando la tensión, ambos países se han enfrascado en una escalada de hostilidades en el terreno de la información. Las recientes sanciones impuestas por Washington contra medios de comunicación rusos, como Sputnik y RT, han desatado una ola de represalias por parte de Moscú.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos justificó las sanciones alegando que estos medios rusos han interferido en las elecciones estadounidenses y han difundido desinformación. Sin embargo, Rusia ha rechazado estas acusaciones y las ha calificado como un ataque a la libertad de prensa.
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, ha denunciado que estas medidas son parte de una campaña orquestada por Estados Unidos para censurar las voces disidentes y manipular la opinión pública. «Esto no es más que una caza de brujas», afirmó Zajárova, quien advirtió que Moscú tomaría «medidas de respuesta simétricas y/o asimétricas».

