
Equipos técnicos y trabajadores del Programa de Reparación y Atención Integral de Salud (Prais) expresaron hoy su preocupación por la intención del gobierno chileno de descontinuar ese plan de asistencia a las víctimas de la dictadura (1973-1990).
Creado en 1991, el Prais permite a quienes sufrieron la represión y sus familiares el acceso gratuito a las prestaciones médicas que se otorgan en la red pública a nivel nacional. Recientemente, la Dirección de Presupuestos y el Ministerio de Hacienda envió una circular donde recomiendan descontinuar su financiamiento y operatividad.
En la carta dirigida a la nueva ministra de Salud, May Chomali, los trabajadores y técnicos recordaron que el Prais es una obligación del Estado con las personas identificadas en los informes de las Comisiones Rettig y Valech y que fueron víctimas de graves violaciones de los derechos humanos.
El Prais cuenta con equipos multidisciplinarios formados en el abordaje del trauma transgeneracional y la tortura, y eliminarlo dejaría a miles de usuarios en un estado de desprotección clínica y jurídica. Además, alegan qué significaría una carga para la red asistencial, con el consiguiente aumento de las listas de espera y la disminución de la calidad de la atención, advirtieron.
Los firmantes solicitan a la autoridad ministerial interceder para rectificar la recomendación de Hacienda y garantizar no solo la continuidad, sino el fortalecimiento de los equipos Prais, en coherencia con el principio de no repetición y el respeto irrestricto a la dignidad humana.
T/Agencias