La ciudad de Iquitos, capital del departamento de Loreto y principal centro urbano de la Amazonía peruana, cumplió la segunda jornada de un paro general de 48 horas con una adhesión estimada del 95 por ciento.

Las centrales obreras y organizaciones territoriales desmintieron las versiones oficiales sobre una presunta suspensión de la medida de fuerza, reafirmando el cese total de actividades en la Administración pública, escuelas, comercios, transporte urbano y navegación fluvial.

La movilización popular es conducida por la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP-Loreto) y el Frente Patriótico de Loreto.

Las dirigencias denunciaron los intentos de desinformación promovidos desde el partido de Gobierno, Fuerza Popular, al tiempo que ratificaron que las protestas continuarán hasta obtener respuestas concretas frente al desmedido incremento en los precios de los combustibles y los continuos racionamientos de energía eléctrica.

Uno de los puntos centrales del pliego de reclamos es la erradicación inmediata de la minería ilegal en la cuenca del río Nanay, principal fuente de agua potable para la población loretana.

Analistas e informes locales advierten que decenas de dragas extractivas operan en el cauce fluvial vertiendo más de una tonelada de mercurio al año para procesar minerales, provocando un grave envenenamiento en los ecosistemas selváticos y amenazando la salud comunitaria.

Los voceros sindicales advirtieron que de no concretarse la llegada a Iquitos de la presidenta Keiko Fujimori o del primer ministro Luis Galarreta para entablar un diálogo directo con el movimiento social, se convocará a una huelga indefinida con el bloqueo de la infraestructura aeroportuaria y vías fluviales.

El descontento popular refleja la profunda brecha entre las promesas estatales y la realidad de los pueblos amazónicos, tras semanas de protestas similares en regiones vecinas como Ucayali.

A mediados de agosto la tensión social en la región selvática de Ucayali alcanzó un punto crítico tras registrarse intensos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en los accesos a Pucallpa.

Los altercados dejaron un saldo de cinco efectivos policiales heridos y 11 civiles detenidos en el marco de las movilizaciones contra el alza sistemática en el precio de los carburantes. Durante los disturbios, sectores de la protesta incendiaron una unidad patrullera cuando los efectivos intentaron romper el bloqueo vial en la arteria principal de la capital regional.

Los manifestantes mantuvieron la paralización del tránsito terrestre y el desacato a los pactos de tregua, exigiendo medidas de fondo que protejan la economía de los trabajadores del volante y de la población amazónica golpeada por la inflación.

T| TELESUR