«La realidad supera a la ficción», dijo a la prensa la directora Maite Alberdi tras la presentación de su película documental Un hijo propio en el Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale). Se trata de un drama mexicano que propone una reflexión sobre la presión social que pesa sobre las mujeres para convertirse en madres.

El largometraje reconstruye una historia real, la de Alejandra Marín Mendoza, interpretada por la actriz Ana Celeste, quien, tras años de intentos fallidos y cuestionamientos constantes de su entorno, decide fingir un embarazo. La mentira, que en un comienzo fue un alivio, termina convirtiéndose en un callejón sin salida. Lo que parecía una solución momentánea para acallar expectativas familiares se convierte en una espiral de simulaciones médicas, cambios físicos deliberados y aislamiento emocional.

Por insólito que parezca, el caso ocurrió en México en 2009. Alberdi llegó a esta historia mientras investigaba otro proyecto en una cárcel mexicana. Allí conoció a Marín Mendoza, quien cumplía una condena de 13 años por el robo de una bebé en un hospital.

«Me pareció una situación muy extrema y triste. No podía creer que una mujer hubiera podido fingir un embarazo por meses. Ahí surgió la pregunta: ¿qué lleva a una mujer a fingir un embarazo?”, explicó la cineasta.

La película recorre 15 años en la vida de Alejandra, antes y después del delito. Para ello, Alberdi combina escenas de recreación con abundante material de archivo personal: grabaciones caseras, fotografías y registros íntimos que permiten acceder a la subjetividad de la protagonista. En esas imágenes se percibe la ansiedad creciente y el desgaste de una mujer atrapada en su propia mentira.

El filme -que próximamente estará disponible en Netflix- también incorpora las voces del esposo, de la madre de la niña sustraída y de la fiscal que llevó adelante la acusación, lo que permite ver el caso desde sus distintas perspectivas. De este modo, Alberdi no trata de justificar el delito, sino de comprender el contexto en el que se originó.

T | DW