Los profesionales de la salud en Paraguay iniciaron este lunes un paro nacional de 96 horas, convocado por el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed), en respuesta a la falta de acuerdos con las autoridades para la mejora de las condiciones laborales en el sistema público.

La medida de fuerza, que se extenderá durante cuatro días, paraliza las atenciones ambulatorias en protesta por el incumplimiento estatal de reducir y equiparar la carga horaria a 12 horas semanales por vínculo.

La decisión de ir a la huelga se ratificó tras el colapso de las negociaciones en la mesa tripartita celebrada entre la representación sindical y el Gobierno.

Desde el gremio remarcan que la exigencia busca poner fin a la precarización y a las desigualdades contractuales que afectan a los trabajadores del sector público de salud, impulsando una lucha histórica por el reconocimiento pleno de la dignidad laboral.

Aunque la huelga afecta a los consultorios externos y a la programación de cirugías no urgentes, las organizaciones sindicales y los trabajadores garantizaron la operatividad de los servicios esenciales para resguardar la vida de la población.

Las guardias de emergencia, las unidades de terapia intensiva, los centros de internación, las intervenciones oncológicas y la entrega de insumos farmacológicos urgentes se mantienen activos bajo planes de contingencia.

Frente a la parálisis de las consultas externas, las bases de trabajadores exigen que el Ministerio de Salud pase de los discursos a los compromisos concretos, evitando soluciones parche que perpetúen el desgaste del personal sanitario.

Esta huelga nacional reaviva el debate sobre la inversión social en el sistema de salud paraguayo y reafirma el papel movilizador de las y los profesionales en defensa del derecho a condiciones de trabajo justas.

La última vez que las y los médicos dependientes del Ministerio de Salud de Paraguay recibieron un ajuste salarial fue en 2012, durante la gestión del entonces presidente Fernando Lugo. Catorce años después, el personal sanitario inició un paro de cuatro días para reivindicar el derecho a una remuneración justa y denunciar el abandono histórico del sector.

La huelga, encabezada por el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed), cuenta con el respaldo de organizaciones de pacientes que denuncian el grave desabastecimiento de medicamentos e insumos en la red pública. Integrantes de estos movimientos manifiestan que la falta de recursos hospitalarios pone en riesgo vidas humanas a diario, obligando a las familias a movilizarse para exigir la atención básica y el suministro de fármacos esenciales.

Las organizaciones sindicales calificaron la actual gestión sanitaria como una de las más deficientes de los últimos años, responsabilizando al Gobierno del presidente Santiago Peña por la indolencia frente a la crisis hospitalaria y la precariedad laboral.

Durante las jornadas de protesta, el gremio levantó cuatro demandas centrales: reajuste salarial, pago doble por días feriados, desprecarización del personal contratado y garantía de insumos e infraestructura adecuada en los centros de salud.

T| TELESUR