
A través de una ley que permite a los presos reducir sus penas de cárcel hasta 30 días al año, la lectura se ha vuelto famosa en Uzbekistán. Se trata de la modalidad de leer unos libros que se encuentran en una lista especial dentro los recintos penitenciarios, cada libro leido reduce 3 días de condena.
Sin embargo, este ejercicio educativo no es una opción para todos los reclusos, pero de ejecutarlo solo se demostraría ante un comité especial para gozar del beneficio. El Senado incluyó ciertas reglas, por cada libro aprobado que se complete, el preso podrá reducir su condena tres días, hasta un máximo de 30 días al año. La medida no se aplica a los condenados a cadena perpetua.
Shakhrizod Shokirov, funcionario del Ministerio del Interior de Uzbekistán, declaró que el país se fijó en las prácticas internacionales antes de adoptar la reforma, tomando en cuenta referencias como Brasil e Italia «en Brasil, desde 2012 los reclusos pueden reducir su condena cuatro días por cada libro leído, hasta 48 días al año. Medidas similares existen en Italia y Bolivia. Uzbekistán estudió estos resultados y decidió adaptar esta práctica a nuestro sistema legal», dijo.
El sistema será supervisado por una comisión especial, luego de leer un libro, los reclusos realizarán un examen para demostrar que han entendido el contenido. La comisión estará formada por representantes de los ayuntamientos, la sociedad civil, los organismos autónomos y las administraciones penitenciarias. Sólo los que superen el examen podrán optar a una reducción de condena.
T/Con información EN

