Este domingo, India envió a Mongolia las reliquias sagradas procedentes de la Estupa de Sanchi, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Los objetos, restos óseos, fragmentos de ropa u objetos personales son considerados sagrados, pertenecientes a dos de los discípulos más destacados de Buda, Sariputra y Maudgalyayana.

Las reliquias ermanecerán expuestas al público en Ulán Bator, con el objetivo de que la iniciativa refuerce los lazos culturales y espirituales entre India y Mongolia, además genere un mayor interés para aumentar las visitas turísticas a lugares de peregrinación budista en la nación surasiática.

Ubicada en una colina aislada del estado indio de Madhya Pradesh, a unos 50 kilómetros al noreste de Bhopal, la Gran Estupa de Sanchi es el monumento budista más antiguo conservado en la India, encargado por el emperador Ashoka hacia el año 250 antes de nuestra era y Patrimonio de la Humanidad desde 1989.

Sanchi resulta en la actualidad uno de los destinos de peregrinación budista más importantes de la India, junto con los cuatro grandes sitios del budismo histórico Lumbini, Bodh Gaya, Sarnath, Kushinagar.

Cada año, en noviembre, se celebra el Sanchi Mela, un festival budista que atrae a monjes y peregrinos de todo el mundo, especialmente de Sri Lanka, Tailandia, Birmania, Nepal, Bután y el este de Asia. El complejo, gestionado por el Archivo Arqueológico de India, es preservado y completado con un museo que contiene las piezas originales más frágiles desmontadas de los toranas, las puertas monumentales esculpidas que dan acceso a la estupa desde los cuatro puntos cardinales, para su protección.

Además de su importancia religiosa, Sanchi es un destino académico, pues estudiosos del arte, la arqueología y la historia del budismo de todo el mundo visitan el sitio para investigaciones relacionadas con una de las grandes religiones del orbe.

T/PL