Cuando Eliezer Alfonzo entró a la caja de bateo del Dodger Stadium, los aficionados locales se pusieron de pie para ovacionarlo. Más que una cálida bienvenida a las Grandes Ligas, fue un reconocimiento al peso emocional con el que Alfonzo llegó al terreno.

El domingo, reportes desde Venezuela dieron la desgarradora noticia de que la hermana de Alfonzo, Eliana, y su madrastra, Patricia, fueron halladas sin vida tras los dos devastadores terremotos que azotaron al país el 24 de junio. La cifra oficial de fallecidos por el desastre supera las 3,000 personas, mientras que decenas de miles más resultaron heridas o permanecen desaparecidas.

Alfonzo, hijo del exreceptor de Grandes Ligas del mismo nombre, quien disputó partes de seis temporadas con los Gigantes, Padres, Marineros y Rockies, nunca contempló perderse el juego del domingo. Respaldado por las conversaciones con su padre, su hermano y sus compañeros, sintió que la mejor manera de honrar a sus seres queridos era jugar por ellos.

«La verdad fue un poco difícil, pero al mismo tiempo, agradeciéndole siempre a Dios por todo», dijo Alfonzo en español después de su debut en MLB, en la derrota de los Dodgers por 5-2 ante los Padres. «Lo que pasó, lamentablemente, se escapa de mis manos y es parte de la vida. Sólo Dios sabe por qué pasan las cosas. Salí a honrar a mi hermana y a mi madrastra, y a dar lo mejor de mí en un momento difícil. Lamentablemente no pudimos conseguir la victoria, pero hay que seguir adelante».

Alfonzo llevó simbólicamente a su hermana y a su madrastra al terreno con él, escribiendo «E y P» y «RIP» sobre la visera de su gorra, la cual también tenía bordadas las letras «VZ» en un costado en representación de Venezuela.

Alfonzo, de 26 años, quien firmó un contrato de Ligas Menores con los Dodgers durante el receso de temporada y fue agregado al roster desde Triple-A Oklahoma el sábado, comentó que uno de los sueños de su hermana era verlo llegar a las Grandes Ligas. Cuando ese sueño se hizo realidad el mismo día en que recibió la devastadora noticia sobre su familia, hizo el esfuerzo por disfrutar el momento, convencido de que eso era lo que ella habría querido.

Aunque Alfonzo es nuevo en el equipo grande de los Dodgers, su padre mantiene una larga relación tanto con el veterano Miguel Rojas como con el manager Dave Roberts. Rojas enfrentó a Alfonzo padre en la liga invernal venezolana y lo considera un gran amigo, además de un ícono del béisbol, mientras que Roberts fue compañero suyo con los Gigantes.

Rojas no llegó a conocer bien a Alfonzo hijo hasta que se enfrentaron en la liga invernal durante el 2024, pero el veterano se emocionó al verlo incorporarse a la organización de los Dodgers durante el receso de temporada. Antes del juego del domingo, cuando Alfonzo fue anunciado como el receptor titular, Rojas lo abrazó en el dugout local.

En su propia gorra, Rojas escribió un mensaje de apoyo: una cruz junto a «ALFONZO» y «FUERZA MATATÁN», en referencia al apodo de Alfonzo padre.

«Es realmente muy duro», expresó Rojas. «Creo que he estado en estado de shock durante los últimos 10 días. Especialmente porque mi familia, mi familia cercana, estaba allá. Conozco a muchos amigos y a mucha gente que está atravesando esta situación. Alejarse de todo lo que está pasando es muy difícil, porque siento que realmente no puedo dejar de jugar. Pero al mismo tiempo, es muy complicado mantenerse presente, concentrado mentalmente y hacer todo lo posible por vivir el momento».

T/LasMayores