
Un equipo de investigadores del University College London descubrió un mecanismo clave que ayuda al cuerpo a desactivar la inflamación, un avance que abre la puerta a nuevos tratamientos para las enfermedades autoinmunes que afectan a millones de personas.
La inflamación es la primera línea de defensa del cuerpo contra infecciones y lesiones, pero cuando no se desactiva correctamente, puede provocar afecciones graves como artritis, diabetes o tantas otras.
El mecanismo por el cual el cuerpo decide detener su respuesta inmunitaria, o hacerla menos desproporcionada, y comenzar la curación ha sido una incógnita para la ciencia.
Ahora, este estudio, recogido este viernes en Nature Communications, revela que unas diminutas moléculas derivadas de la grasa corporal llamadas epoxioxilipinas actúan como frenos naturales del sistema inmunitario, evitando el crecimiento excesivo de ciertas células inmunes, conocidas como monocitos intermedios, que pueden causar inflamación crónica.
Pruebas adicionales revelaron que una epoxioxilipina actúa desactivando una señal proteica llamada p38 MAPK, que impulsa la transformación de los monocitos intermedios. Esto se confirmó en experimentos de laboratorio y en voluntarios a los que se les administró un fármaco bloqueador de la p38.
“Nuestros hallazgos revelan una vía natural que limita la expansión dañina de las células inmunitarias y ayuda a calmar la inflamación más rápidamente” señala una de las autoras, la investigadora Olivia Bracken, del University College de Londres, en un comunicado del centro.
“Centrarse en este mecanismo podría conducir a tratamientos más seguros que restablezcan el equilibrio inmunitario sin suprimir la inmunidad general como ocurre con los tratamientos que hay ahora. Este descubrimiento abre una vía prometedora para nuevas terapias”, añade.
T | EFE

