
La reciente visita de María Corina Machado a Donald Trump representa el mayor acto de “humillación histórica” que una persona pueda realizar ante otra; así lo expresó el periodista y analista internacional Diego Sequera durante una entrevista realizada en el programa A Pulso que transmite Venezolana de Televisión (VTV).
Aseguró que el encuentro carece de peso político real y solo deja expuesta una cadena de “salamería” que no otorga ninguna relevancia institucional a la dirigente. El analista subrayó que esta acción ocurrió mientras Machado estaba “celebrando una acción militar contra el país, celebrando las políticas duras y esa actitud contundente respecto a la migración venezolana y celebrando el genocidio en Gaza, entre otras cosas, felicitando a Netanyahu” dijo.
En este sentido, criticó el gesto de entregar su recién recibido Premio Nobel de la Paz a Trump, debido a que desvirtúa el propósito del galardón “sabiendo el background que tiene” insistió. Asimismo, comparó este comportamiento con el precedente histórico del escritor noruego Knut Hamsun, quien se plegó a la causa nazi durante la ocupación nacional.
Asimismo, señaló que este movimiento fue orquestado por el secretario de Estado, Marco Rubio para mantener la vigencia María Corina a sabiendas de que Machado para Trump es una figura que no posee reconocimiento político para tareas ejecutivas en la actualidad.
Del mismo modo, Sequera destacó que incluso dentro del sector energético estadounidense existe una preferencia por la estabilidad de los contactos actuales frente a la incertidumbre que genera la figura de Machado.
El analista advirtió que tras este suceso es difícil que la derecha logre una recuperación política, ya que el episodio la sitúa en un “cuartel de invierno” o un retiro hacia actividades de menor impacto.
En sintonía con estas declaraciones, el presidente de la Fundación “Embajada de Derechos Humanos”, Fernando Bello, aclaró que Machado no goza de ninguna prerrogativa especial en el ámbito nacional o internacional.
Bello enfatizó que las visitas de la dirigente a centros de poder como la Casa Blanca se realizan bajo su condición de ciudadana común, por lo que desestimó su proyección como representante del pueblo venezolano, a quien calificó como una imagen que no se ajusta a la realidad jurídica actual.
T/VTV

