
La Cumbre África Adelante, (África Forwad 2026), inaugurada este lunes 11 de mayo en la Universidad de Nairobi en Kenia, llegó a su fin este martes 12 de mayo, con la reafirmación de los líderes regionales e internacionales del compromiso con la agenda de desarrollo del continente, destacando sus vastos recursos y el dinamismo de su juventud como pilares para la prosperidad futura.
Organizada conjuntamente por los ministros de Exteriores de Kenia, Musalia Mudavadi, y de Francia, Jean-Noël Barrot, la cumbre logró reunir el primer día, un aproximado de más de 4.000 participantes, incluyendo cerca de treintena de jefes de Estado y Gobierno. Este encuentro marca un hito histórico, al ser la primera vez que una nación anglófona alberga una reunión de esta magnitud desde el inicio de estas cumbres en 1973.
En su discurso durante esta segunda jornada, el presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Mahmoud Ali Youssuf, afirmó que este encuentro representa un momento definitorio para el continente, reflejando un compromiso compartido hacia la agenda de desarrollo regional. Al intervenir en el magno evento, Youssuf subrayó que África está dotada de inmensos recursos naturales y una población juvenil dinámica, describiéndolos como motores clave de su potencial transformador y prosperidad futura.
Youssuf destacó la energía como un habilitador crítico del crecimiento y la competitividad, enfatizando que la transformación económica sostenible requerirá capital predecible y a largo plazo. Una gran parte de este capital, según el presidente de la UA, ya existe dentro del continente, lo que refuerza la capacidad africana para financiar su propio desarrollo.
No obstante, el líder africano advirtió que los flujos financieros ilícitos continúan socavando las aspiraciones de desarrollo y privan al continente de los recursos necesarios para la inversión y el crecimiento. Enfatizó que el desarrollo de infraestructura sigue siendo central para avanzar en la integración regional, fortalecer las cadenas de valor y de suministro, y desbloquear el pleno potencial de la integración.
El presidente de la Comisión de la Unión Africana subrayó que las soluciones de África deben anclarse en la coherencia de políticas, la acción colectiva y el compromiso sostenido de los Estados Miembros. También señaló que la paz y la seguridad siguen siendo prerrequisitos fundamentales para el desarrollo y la prosperidad en todo el continente. Antes de concluir, reafirmó su confianza en el futuro de África, afirmando que el continente está posicionado para convertirse en una potencia mayor del crecimiento global en las décadas venideras.
La jornada inicial se centró en la creación de una alianza estratégica, basada en la innovación y el intercambio tecnológico, en donde los ejes principales de inversión propuestos por los ministros incluyen la tecnología verde, la inteligencia artificial, la salud, la cultura y la industria.
La cumbre refleja la estrategia del presidente de Francia, Emmanuel Macron, y su homólogo de Kenia, William Ruto, de diversificar sus alianzas más allá de la esfera francófona tradicional. La presencia de líderes como el presidente de Nigeria, Bola Ahmed Tinubu, Paul Kagame de Ruanda, y Félix Tshisekedi, de la República Democrática del Congo (RDC), evidencia el peso político del evento.
Para la segunda jornada, la discusión giró en torno a una reforma de la arquitectura financiera internacional. El punto central fue reducir los costos de financiamiento que enfrentan los países africanos, William Ruto lo resumió diciendo que “el problema no es la liquidez, sino la arquitectura del riesgo”.
Antonio Guterres, Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), reforzó ese reclamo, al señalar que África paga en promedio tasas de endeudamiento mucho más altas que las economías avanzadas. En ese contexto, los Gobiernos africanos también pidieron cambios en la forma en que se evalúa su riesgo crediticio.
Macron respaldó la idea de crear un mecanismo de garantía de primera pérdida para disminuir el riesgo de inversión en África. Además, prometió llevar esa propuesta al Grupo de los Siete (G7), del próximo mes, lo que dio un impulso político a la campaña africana.
Ese apoyo es relevante porque Francia busca reposicionarse en África tras la pérdida de influencia en varias de sus antiguas colonias de África Occidental. La cumbre en Nairobi también sirve como plataforma para nuevas alianzas económicas y políticas.
Los Gobiernos africanos sostienen que, sin una reducción real del costo del dinero, muchas inversiones siguen siendo inviables. Aún así, el respaldo internacional no es total, y todavía no está claro qué propuestas concretas podrán avanzar en el G7, en la práctica, la cumbre dejó en evidencia que África quiere pasar de ser vista como una región de alto riesgo a una de oportunidad económica.
T| TELESUR

