
La guerra comercial entre Ecuador y Colombia se profundizó oficialmente con la entrada en vigor del Decreto 0455, emitido por el Ministerio de Comercio colombiano el 28 de abril de 2026.
Esta medida establece nuevos aranceles recíprocos para 191 productos ecuatorianos, lo que equivale al 25 por ciento de las subpartidas que conforman el flujo bilateral, como respuesta directa a la “tasa de seguridad” del 100 por ciento impuesta por Quito a mercancías colombianas.
El nuevo esquema colombiano aplica tarifas diferenciadas del 35, 50 y 75 por ciento en tres niveles de aranceles repartidos entre estos porcentajes. En el nivel más bajo se incluyen frijoles, plátanos y medicamentos; en el 50 por ciento, neumáticos y madera; mientras que el gravamen más severo del 75 por ciento impacta productos estratégicos como arroz, azúcar, café, cacao, combustibles, acero y aluminio.
«Con esta medida no solo protegemos la industria nacional, sino que garantizamos el abastecimiento interno. Esto implica mantener arancel cero para los bienes que son insumos productivos esenciales, que no tienen sustituto inmediato y que son necesarios para los procesos de transformación con valor agregado. Y al tiempo, aplicamos medidas de protección en los sectores en los que Colombia cuenta con capacidad productiva suficiente”, expresó la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales Rojas, sobre el decreto que protege la parte colombiana.
Por otra parte, las repercusiones en Ecuador son críticas, especialmente en el sector salud, donde el Observatorio de la Dolarización señaló que entre el 12 y 14 por ciento de los medicamentos consumidos en el país provienen de Colombia. Organizaciones como Asedim alertaron que el costo de las importaciones médicas podría aumentar en 15,4 millones de dólares.
T| TELESUR

