El presidente de Chile, José Antonio Kast, declaró este lunes el estado de catástrofe en la zona norte debido a los estragos del fuerte temporal que golpea desde la semana pasada a la gran mayoría del país y dejó cinco fallecidos y al menos cuatro personas desaparecidas.

«En virtud de las intensas lluvias de las últimas horas y de la complejización de la operación de los servicios básicos, he instruido decretar estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública en toda la región de Coquimbo y en la provincia de Huasco en Atacama», señaló el mandatario en su cuenta de X.

«Todos los recursos materiales y económicos están disponibles para enfrentar esta emergencia», subrayó.

El estado de catástrofe permite al presidente tomar el control inmediato de la zona afectada, restringir libertades civiles y movilizar recursos públicos y privados para enfrentar una emergencia.

En su último balance, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) informó este lunes que en las últimas horas al menos cuatro personas están desaparecidas en las regiones Coquimbo y Atacama, ambas bajo alerta roja y ubicadas a 460 kilómetros y 850 kilómetros al de la capital, respectivamente.

La institución indicó que además hay cerca de 100.000 personas aisladas en distintas localidades del norte debido a la crecida de ríos y esteros y cerca de 16.000 viviendas dañadas en todo el país.

El temporal, relacionado con el fenómeno de El Niño, comenzó el jueves en la zona centro-sur y fue avanzando en las últimas horas hacia el norte.

El sistema central, que afecta a 10 de las 16 regiones del país, está dejando a su paso calles anegadas, cortes de luz y agua, intensas marejadas, embarcaciones encalladas, crecidas de río y fuertes rachas de viento de hasta 160 kilómetros por hora en algunas zonas, que han tumbado tendidos eléctricos y árboles.

Según la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), el temporal es uno de los episodios meteorológicos más significativos de los que se han registrado en los últimos años debido a su extensión geográfica e intensidad.

T/EFE