
Un total de 129 periodistas y trabajadores de medios fueron asesinados en 2025, la cifra más alta registrada desde 1992, cuando el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) comenzó a sistematizar datos globales.
El informe anual del organismo revela que 2025 fue el segundo año consecutivo con niveles récord de violencia letal contra la prensa, consolidando una tendencia alarmante en contextos de guerra, autoritarismo y criminalidad organizada.
De las 129 víctimas, 86 fallecieron en el contexto del genocidio israelí en Gaza, lo que representa más de dos tercios del total global. La mayoría de las víctimas fueron periodistas palestinos que cubrían operaciones militares, bombardeos y la crisis humanitaria en el enclave.
El informe señala que más del 75 % de los asesinatos ocurrieron en entornos de conflicto armado, confirmando que las guerras contemporáneas continúan siendo uno de los escenarios más mortales para el ejercicio periodístico.
En Sudán, se registraron nueve muertes, en medio del conflicto interno que afecta al país africano. El CPJ reportó cuatro periodistas muertos en Ucrania, pero no refirió nada sobre los comunicadores rusos que cubrían el conflicto y que fueron asesinados por las fuerzas armadas de Kiev durante 2025. De acuerdo con agencias occidentales, fueron al menos cinco.
Uno de los hallazgos más preocupantes del informe es el aumento del uso de drones militares contra periodistas.
El CPJ documentó 47 asesinatos deliberados, es decir, casos en los que existen indicios claros de que las víctimas fueron atacadas directamente por su labor informativa. Es el número más elevado en una década.
El récord de 2025 no solo refleja una cifra histórica: representa, según el informe, un deterioro estructural de la libertad de prensa en un contexto internacional marcado por conflictos prolongados, polarización política y debilitamiento institucional.
T/Telesur

