
Un equipo multidisciplinario de más de 25 investigadores venezolanos avanza en el diseño y fabricación de boyas oceanográficas de alta gama. A diferencia de las boyas de balizaje convencionales, estas unidades cuentan con sensores de alta precisión capaces de medir en tiempo real parámetros críticos como la temperatura, salinidad, pH, dirección del viento y niveles de clorofila.
Este proyecto, liderado por la Fundación Instituto de Ingeniería para Investigación y Desarrollo Tecnológico (FIIIDT), busca transformar el monitoreo de las costas nacionales mediante “laboratorios autónomos flotantes”.
La ingeniera Michelle Palacios, coordinadora técnica del proyecto, esta iniciativa representa un compromiso del Estado por desarrollar tecnología propia que permita conocer a fondo el comportamiento físico y biológico de nuestras aguas territoriales. El proyecto no solo responde a necesidades técnicas, sino también a la crisis ambiental global.
Los investigadores Elio Suárez, Daniel Moreno y José Arismendi, especialistas en geomática y sistemas, destacaron que el sistema permitirá la detección temprana con la intención de identificar focos de contaminación y cambios en los ecosistemas marinos.
Además, señalaron que esta tecnología resguarda la soberanía del dato, es decir, que la información recopilada será enviada mediante redes encriptadas a servidores nacionales, evitando la dependencia de plataformas extranjeras. El sistema permitirá la optimización económica; con los datos, los pescadores localizarán cardúmenes con base científica y ayudarán a optimizar las rutas comerciales y petroleras.
T/Mincyt

