El ataque contra integrantes del Estado Islámico, en el noroeste de Nigeria el día después de Navidad, había sido planificado inicialmente para el miércoles 24, pero fue retrasado por razones simbólicas, según el presidente de Estados Unidos (EEUU) Donald Trump.

Afirmó sus instrucciones de postergar un día más el ataque «y yo dije: ‘no, hagamos un regalo de Navidad’. Ellos no esperaban que eso llegara, pero los golpeamos fuerte. Cada campamento quedó diezmado», destacó el mandatario estadounidense.

Trump llevaba semanas acusando a las autoridades nigerianas de fracasar en impedir la persecución de los cristianos por parte de «terroristas islámicos». A principios de noviembre, Trump amenazó con emprender una intervención militar en Nigeria, alegando la persecución de cristianos en el país africano.

Este jueves, informó que, bajo su dirección como comandante en jefe, Estados Unidos lanzó «un ataque poderoso y mortal» en su red social reiteró «Les deseo una feliz Navidad a todos, incluidos los terroristas muertos, que serán muchos más si continúa la masacre de cristianos».

La ofensiva qué se llevó a cabo con el visto bueno del Gobierno de Nigeria, formó parte de una colaboración con sus socios internacionales en materia de seguridad para «hacer frente a la persistente amenaza del terrorismo y el extremismo violento» según Nigeria. Sin embargo, los ataques pueden persistir, el secretario de Guerra de EEUU., Pete Hegseth, prometió que «habrá más» bombardeos contra el Estado Islámico.

T/RT