
Francia alertó este martes sobre la inestabilidad generada por los recientes bombardeos estadounidenses en el Caribe, en medio de la creciente preocupación internacional por las operaciones que han cobrado vidas de civiles y que diversos gobiernos califican como violaciones del derecho internacional.
Durante la primera jornada de la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G7, el canciller Jean-Noël Barrot afirmó: «Hemos observado con preocupación las operaciones militares en el Caribe porque ignoran el derecho internacional.”
Barrot advirtió además que «es crucial evitar la inestabilidad causada por posibles escaladas» en una región donde viven más de un millón de ciudadanos franceses.
Sus declaraciones se producen después de que el portaviones USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo, ingresara en la zona de responsabilidad del Comando Sur de Estados Unidos, lo que ha incrementado las tensiones diplomáticas.
Las advertencias francesas se suman a las crecientes críticas por los bombardeos indiscriminados contra embarcaciones civiles en el Caribe y el Pacífico, que Washington presenta como parte de una ofensiva contra el narcotráfico.
Organismos humanitarios y expertos en derecho internacional coinciden en que estos ataques constituyen violaciones del derecho internacional humanitario y ejecuciones extrajudiciales, pues no se han presentado pruebas que vinculen a las víctimas con estructuras del crimen organizado.
Consecuencias internacionales
El pronunciamiento francés coincide con la postura del gobierno colombiano, que ha denunciado ante la comunidad internacional la ilegalidad de las operaciones estadounidenses en el Caribe y ha ordenado la suspensión de cooperación de inteligencia con agencias de ese país mientras continúen los ataques.
Ambos gobiernos han insistido en que la lucha contra el narcotráfico debe orientarse por criterios de justicia, desarrollo y respeto por la soberanía regional, no por acciones militares unilaterales que vulneren los derechos humanos.
T/Europa Press-AP

