
Autoridades sirias emprendieron una amplia investigación tras el robo ocurrido en el Museo Nacional de Damasco, donde fueron sustraídas varias estatuas y piezas arqueológicas de alto valor histórico y cultural. El jefe de la Seguridad Interna de esta capital, Osama Muhammad Khair Atika, declaró a medios locales, que se iniciaron de inmediato las pesquisas correspondientes para identificar y detener a los responsables del hecho, así como para recuperar los objetos robados.
Para atender el valor patrimonial de las piezas sustraídas, las autoridades llevan a cabo una investigación exhaustiva que incluye el interrogatorio del personal de seguridad del museo y de otras partes posiblemente implicadas, con el fin de esclarecer las circunstancias del incidente. El total fueron seis piezas las desaparecidas del ala denominada clásica, una de las más destacadas del museo, que alberga restos helenísticos, romanos y bizantinos procedentes de importantes yacimientos arqueológicos de Siria.
El Museo Nacional de Damasco, fundado en 1919, es el más antiguo e importante de Siria, su sede actual, se encuentra ubicada en el corazón de la capital, el cual fue inaugurada en 1936 y constituye un emblema de la preservación del legado histórico sirio.
Sus colecciones abarcan desde el período prehistórico hasta la era islámica, con piezas provenientes de yacimientos arqueológicos como Mari, Ugarit, Ebla, Palmira y Dura Europos. Entre las obras más destacadas del museo se encuentran mosaicos bizantinos, esculturas grecorromanas, tablillas cuneiformes y relieves asirios, además de una notable reconstrucción de la fachada del palacio de Qasr al-Heir al-Gharbi, considerada una joya arquitectónica del arte omeya.
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