Seis de cada 10 mujeres experimentan presión por querer ser hermosas, de acuerdo a un estudios de la marca Dove. Esta situación va  a la par del mundo digital con la proliferación en redes sociales del uso de filtros para que una persona luzca con rasgos distintos a los suyos a través de herramientas de inteligencia artificial (IA).

A la par, en el marketing se cree que el 90 por ciento del contenido online podría generarse mediante inteligencia artificial para el año 2025, de acuerdo con un reportaje de La Nación (Argentina). Pero hay marcas de belleza que se rebelan contra esta tendencia y deciden no utilizar esta tecnología; por el contrario, siguen recurriendo a mujeres reales en sus anuncios publicitarios.

“Sin duda, las nuevas tecnologías y las redes sociales han impactado de manera negativa en la percepción de la imagen corporal y la autoestima de las mujeres. Actualmente, una de las mayores amenazas para la representación de la belleza real es la IA, que perpetúa estándares de belleza poco realistas y carece de representación a través del contenido que crea” explica Pía Fittipaldi, Senior Brand Manager de Dove.

Agrega que incluso cuando saben que las imágenes son falsas o generadas por inteligencia artificial, “una de cada tres mujeres y niñas sienten presión para alterar su apariencia debido a lo que ven en internet”.

En este sentido, Dove optará por seguir trabajando con modelos reales, y sin filtros de IA.

L’Oréal es otra marca que también se comprometió públicamente a no utilizar modelos generados por IA. “Las redes sociales y la IA han tenido un impacto significativo en la percepción de la imagen corporal y la autoestima de las mujeres, por eso es crucial utilizarla de manera ética y responsable para promover la inclusión y la diversidad”, observa Gabriela Pérez Millón, Chief Digital & Marketing Officer de esa marca.