
Imagina estar tranquilo en el mar y de repente un animal de mas de 40 toneladas te atrapa con su enorme boca, y luego te expulsa. Esa fue la experiencia de Adrián Simancas, un joven venezolano de 24 años que reside en Chile, y que el pasado sábado pensó que iba a morir dentro de una ballena jorobada en aguas de Puntas Arenas mientras practicaba packrafting con su padre, Meydell, quien grabó el insólito momento que inmediatamente se volvió viral en todo el mundo.
Adrián ha dado varias entrevistas sobre este hecho. Cuenta que lo primero que sintió fue un duro golpe en su espalda que lo tumbó de su bote inflable, de inmediato se dio vuelta y vio como algo “entre azul y blanco” lo rodeaba y lo hundía. Luego se vio en una cavidad babosa, escuchaba ruidos extraños y sentía una fuerte succión.
No logró descifrar qué le había sucedido hasta que fue expulsado violentamente y llegó a la superficie. “Yo pensé que algo me había comido, porque (mi papá y yo) habíamos conversado poco antes que por esa zona también podría haber orcas y esas sí son más agresivas. En esos tres segundos que estuve bajo el agua pensé que podría haber muerto”, dijo sobre el escalofriante momento.
Durante unos minutos se sintió casi paralizado por el temor de una nueva embestida de la ballena y no sabía qué hacer, pero su padre, quien también practica packrafting, logró orientarlo. “Al salir a la superficie yo sentía miedo de no poder volver a la orilla. Cuando mi papá se acercó a mí supe que todo estaría bien”, agrega.
Una ballena jorobada hembra suele medir entre 12 y 15 metros, mientras que los machos suelen estar entre 11 y 13 metros. Se alimentan básicamente de krill, crustáceos planctónicos, peces pequeños y plancton. Son inofensivas y su garganta es estrecha, por lo que difícilmente puede tragar por completo a un ser humano.

