
Un brote multicolor sin precedentes cubrió 17.000 km² del desierto de Atacama tras lluvias récord de hasta 190 mm. Impulsado por el Súper Niño, es el florecimiento más extenso desde 1997, transformando un paisaje históricamente árido en un vibrante tapiz floral.
Las inusuales precipitaciones despertaron semillas y bulbos latentes bajo tierra durante décadas.
La Corporación Nacional Forestal (Conaf), confirmó el brote de más de 200 especies de plantas silvestres en zonas que no registraban vegetación desde hace 40 años.
T| TELESUR

