Yasiel Puig adelantó una semana su llegada al Magallanes. Asegura el cubano que fue porque vio en el calendario el juego del martes 11 de noviembre contra los Tiburones de La Guaira, su antiguo equipo. Pero también coincidió esa fecha en Valencia con un trance.

El slugger estaba pautado para reportarse el 15 del mes en curso. Sin embargo, terminó aterrizando en Venezuela, exactamente, una semana antes, en medio de una crisis de bateo y resultados que desembocaron en el despido del mánager Eduardo Pérez y el anuncio de Yadier Molina como su reemplazo.

“Espero poder apoyar al equipo para salir de la mala racha. Ya estamos más unidos con los importados que van a estar llegando. Estaremos en una buena posición”, dijo Yasiel Puig al departamento de prensa del Magallanes el lunes. “Decidí adelantar mi vuelo luego de hablar con mis compañeros y Federico (Rojas, gerente deportivo)”.

El antillano entrenó en el Estadio José Bernardo Pérez la mañana del domingo, antes de que los maderos del Buque despertaran con su mejor actuación de la campaña contra los Leones, en Caracas. Y el lunes tomó un par de turnos en el encuentro del Taxi Squad contra la academia de los Rays de Tampa Bay, para seguir su puesta a punto.

A pesar de ese indicio de mejoría en la capital, el Magallanes arrancó la quinta semana de la ronda eliminatoria en el último lugar de la tabla de clasificación, en buena medida por ser el peor equipo del circuito en carreras anotadas (79, 18 menos que Caribes de Anzoátegui, el segundo peor), extrabases (42), promedio de bateo (.235), OBP (.331), slugging (.342) y, por tanto, en OPS (.673, único por debajo de .700).

T/Prensa LVBP