Willson Contreras renunció a su cláusula de no cambio para pasar de los Cardenales a los Medias Rojas poco antes de Navidad, una decisión de la que no se ha arrepentido ni una sola vez.

Los derechos de esa cláusula se transfirieron a los Medias Rojas, pero Contreras está tan feliz con su situación actual que no parece dispuesto a aceptar un cambio fuera de Boston antes de la Fecha Límite del 3 de agosto.

Como una medida preventiva, incluso antes de que los Medias Rojas cerraran una racha de 14-2 rumbo al receso del Juego de Estrellas para colocarse a medio juego de un puesto de Comodín de la Liga Americana, el toletero venezolano le dijo a la directiva que no quiere irse.

Contreras no les dijo directamente a los ejecutivos de Boston que rechazaría un cambio, pero dejó claras sus intenciones.

“La directiva sabe la respuesta. Ya hablé con ellos al respecto, pero no creo que me interese ir a otro lado”, dijo Contreras. “No les dije directamente: ‘No me pidan aceptar un cambio’. Pero les dije que cambiaría algo por quedarme aquí. Eso fue lo que les dije. Me gusta Boston. Creo que es un gran lugar para jugar, y no es fácil que te cambien otra vez. Creo que encontré a mi familia aquí”.

Boston no es para cualquiera. Pero Contreras encontró una ciudad con aficionados apasionados que llenan Fenway Park cada noche, y considera que la presión de jugar con los Medias Rojas ha sacado lo mejor de él. Los números (20 HR y OPS de .921 en 88 juegos) reflejan esa adaptación, ya que disfruta de su primera convocatoria al Juego de Estrellas desde el 2022 (la cuarta de su carrera) y parece encaminado a la mejor temporada de su trayectoria a los 34 años.

De cualquier manera, cambiar a Contreras no parece una opción muy atractiva para los Medias Rojas. Ha sido su mejor bateador en una alineación que carece de poder. Además, tiene contrato garantizado para el 2027, con una opción del club por US$17.5 millones para el 2028.

“Boston es diferente, para ser sincero. Amo Chicago, gané un campeonato con los Cachorros. Siempre estará en mi corazón”, dijo Contreras. “Jugué para los Cardenales. Pero Boston es diferente. Si fuera mi decisión, si dependiera de mí, terminaría mi carrera aquí. Siento el cariño de los aficionados. He recibido muchos mensajes positivos de ellos y realmente los aprecio”.

Como uno de los pocos veteranos en un joven equipo de los Medias Rojas, Contreras está entusiasmado con la posibilidad de seguir ayudando al desarrollo del núcleo del equipo.

“Me gustan los retos. Me gusta el equipo. Amo a mis muchachos. Amo a mis compañeros y no quiero dejarlos”, afirmó Contreras. “Son grandes personas, y eso es lo que más valoro. Como dije, todos los días llegan al clubhouse con disposición para escuchar y aprender. Por eso decidí decir algo a la directiva”.

Contreras no tardó mucho en aprobar el cambio que lo convirtió en el primera base titular y cuarto bate de Boston.

“No lo dudé. Les dije: ‘Denme como dos minutos’. Revisé el roster y todo el sistema, y estuve de acuerdo”, recordó Contreras. “Hablé con algunos jugadores y dije: ‘Perfecto. Voy a renunciar a mi cláusula de no cambio’. Boston es una organización histórica.

“Cuando era niño veía jugar a (los dominicanos) Manny Ramírez y David Ortiz, además de Tim Wakefield y Curt Schilling. Es increíble estar ahí y jugar en el mismo terreno donde ellos jugaron”.

El cambio de receptor a primera base durante su última temporada en San Luis fue el comienzo de algo que Contreras considera transformador para su carrera. Después, el cambio a Boston hizo que todo encajara para el toletero derecho.

“Todavía me siento joven. Todavía me siento como de 25 o 26 años”, confesó Contreras. “Jugar primera base es mucho más fácil para el cuerpo. Tampoco es una posición sencilla, porque tienes que conocer los ángulos, saber quién corre rápido y quién no. Además, tienes que hacer las jugadas. Pero me ha ayudado mucho. Estoy feliz de haber aceptado el reto de jugar primera base y espero haber puesto mi carrera en un muy buen lugar”.

T/LasMayores