Por unos segundos, el venezolano Alí Sánchez dijo que “no sintió nada” mientras seguía el vuelo de su primer jonrón en Grandes Ligas. Fue cuando empezó a trotar por las bases que el receptor de los Yankees se dio cuenta que estaba haciendo el recorrido que había imaginado toda su vida. Fue ahí cuando llegaron las emociones.

El bambinazo de tres carreras de Sánchez coronó un ataque tardío en la victoria de los Yankees 9-5 sobre los Medias Blancas la noche del lunes en el Rate Field. Mientras recorría las bases, Sánchez comentó que se imaginó a una versión más joven de sí mismo, dando pasos similares en los polvorientos campos de béisbol de su natal Venezuela.

“Lo pensé mucho en mi mente”, confesó Sánchez. “Uno siempre sueña con jugar en las Grandes Ligas. Conectar tu primer jonrón con el uniforme de los Yankees y conseguir la victoria, es especial”.

Sánchez exhibía con orgullo la pelota de recuerdo en el estante superior de su casillero, ya guardada en un cubo de plástico. El intercambio fue sencillo; dijo que firmó algunos artículos y posó para fotografías con un joven aficionado, acercándose a un micrófono para enfatizar: “Gracias, Santiago”.

El batazo ante Sean Newcomb fue un momento que alguna vez pareció poco probable para Sánchez, de 29 años, quien llegó a las Mayores con los Mets en el 2020 y luego pasó los siguientes años pasando por varios equipos: Cardenales, Marlins, Azulejos y Medias Rojas.

“El camino de cada quien es diferente”, señaló el manager Aaron Boone. “Hay tantas historias tremendas que contar sobre distintos muchachos, y la de Alí es una de ellas”.

Cuando los Yankees le ofrecieron a Sánchez un contrato de liga menor el pasado invierno, este no incluía garantías de tiempo de juego; comenzó el año con la sucursal Triple-A Scranton/Wilkes-Barre, produciendo números ofensivos modestos. Cuando fue ascendido en junio, expresó sorpresa por el llamado.

Pero ha aprovechado al máximo la oportunidad, combinando su reputación como un defensor sólido con algo de poder, incluyendo nueve hits en 27 turnos al bate contra lanzadores zurdos (.333).

“Se faja trabajando detrás del plato”, indicó el zurdo de los Yankees, Max Fried. “Consigue turnos al bate de mucha calidad. Que llegara a ese momento y conectara una recta de un muy buen lanzador, me hizo estar muy feliz por él. Ha pasado mucho tiempo, pero me alegra mucho que haya podido celebrarlo. Se lo merece”.

Los Yankees no le han sacado mucha ofensiva a la posición de receptor, algo que el gerente general Brian Cashman ha calificado como “un problema” a medida que se acerca la Fecha Límite de Cambios del 3 de agosto. Al iniciar la jornada del lunes, su OPS de .550 en la receptoría ocupaba el puesto 29 entre los 30 clubes.

Pero mientras los Yankees siguen buscando mejoras, siendo vinculados con Ryan Jeffers de los Mellizos y Tyler Stephenson de los Rojos, Austin Wells asegura que está viendo mejor la pelota. Wells tiene cuatro imparables en 12 turnos al bate (.333) desde que regresó de la pausa del Juego de Estrellas, y Sánchez espera estar haciendo su parte también.

“Estoy agradecido de haber estado recibiendo oportunidades, y solo trato de hacer mi parte para ganar juegos”, acotó Sánchez.

T/LasMayores