
El Gobierno de Turquía condenó el reciente ataque israelí que tuvo como objetivo impedir una reunión del Buró Político del Movimiento de Resistencia Islámica palestina Hamás, que sesionaba en Doha, capital catarí, y solicitó a la comunidad internacional frenar a Israel.
A través de un comunicado emitido por su Ministerio de Asuntos Exteriores, Ankara calificó la acción como un cobarde ataque contra la soberanía de Qatar y expresó su total respaldo a la nación del Golfo.
El ataque, que se produjo en medio de conversaciones mediadas por Catar, junto con Egipto y Estados Unidos, para un alto el fuego en la Franja de Gaza, ha sido interpretado por Turquía como una prueba de que Israel no busca la paz, sino la continuación de la guerra. En consecuencia, el país insta una vez más a la comunidad internacional a “presionar a Israel para que cese su agresión en Palestina y la región“.
Esta acción, por la que Israel asumió la responsabilidad, según lo confirmado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, ha sumado a Catar a la lista de países afectados por la escalada militar israelí en la región.
En este contexto, Ankara manifestó su preocupación ante lo que considera una política expansionista de Israel, acusándolo de haber adoptado el terrorismo como política de Estado, una postura que se fundamenta en la escalada de agresiones israelíes en la zona.
De acuerdo con las autoridades cataríes, el ataque no resultó en la muerte de los miembros de la delegación de Hamás. Sin embargo, condenaron el asalto señalando el peligro que representó para la población civil.
Tras la ofensiva de Hamás en el sur de Israel en octubre de 2023, la violencia en la región ha escalado de forma considerable con la respuesta militar israelí en la Franja de Gaza, la cual ha provocado una crisis humanitaria sin precedentes, con un saldo de más de 64.600 palestinos asesinados y 163.300 heridos en casi dos años.
T/Telesur

