El expresidente y candidato republicano presidencial, Donald Trump, afirmó que hay migrantes ilegales en su país que tienen «genes» que los hacen cometer homicidios. Así lo manifestó en una entrevista con el programa de radio ‘The Hugh Hewitt Show’, publicada este 7 de octubre.

«¿Qué hay en permitir que la gente entre a través de una frontera abierta, un total de 13.000 entre los cuales había asesinos? Muchos de ellos asesinaron a más de una persona, y ahora viven felices en Estados Unidos. Sabes, un asesino… yo lo creo, está en sus genes», declaró Trump. «Tenemos muchos malos genes en nuestro país en este momento», añadió, criticando las políticas migratorias implementadas por la Administración Biden.

Posición del Partido Republicano sobre la migración
Los republicanos afirman que el Gobierno de Biden permitió la entrada de 425.000 personas migrantes, muchas de las cuales estaban acusadas de homicidio, aunque estas cifras han sido refutadas por funcionarios de la Administración demócrata.

Internacionalmente, Trump ha prometido la «mayor deportación» de migrantes ilegales de EE.UU. En una entrevista el 11 de enero, a las 18:41 GMT, dijo: «Dejaron entrar a nuestro país a 425.000 personas que no deberían estar aquí y que son criminales. ¿Y sabes una de las peores estadísticas? 325.000 niños pequeños están desaparecidos», señaló.

Trump ha enfocado gran parte de su campaña en el tema de la migración y ha prometido expulsar del país a todas las personas en situación migratoria irregular, además de continuar con la construcción del muro fronterizo con México. Según él, si su rival demócrata Kamala Harris gana las elecciones del 5 de noviembre próximo, la migración masiva irregular no se solucionará, pues Harris, asegura, continuará con las políticas migratorias de Biden.

En septiembre pasado, el congresista republicano Tony Gonzales difundió una carta con cifras del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), en la cual se afirma que habría 425.000 migrantes con condenas penales que residen en Estados Unidos; de ese total, 130.000 supuestamente están condenados por homicidio.