El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó este viernes una propuesta presupuestaria para el año fiscal 2027 que contempla un gasto militar récord de 1.5 billones de dólares en defensa, un incremento de 40% en las partidas para ese sector, financiado directamente a través del recorte sistemático de programas sociales y agencias federales.

Este impulso al Pentágono ocurre cuando ya pasa de un mes la guerra de EEUU e Israel contra Irán, que ha provocado alzas en los mercados petroleros y el consiguiente encarecimiento de muchos productos de la canasta básica, la gasolina y la energía a nivel internacional, incluido el propio Estados Unidos.

«Estamos luchando guerras; no podemos encargarnos de la guardería, Medicaid o Medicare», afirmó Trump antes en la Casa Blanca, deslindando la responsabilidad federal sobre los servicios públicos básicos y el gasto social.

La hoja de ruta enviada al Congreso por la Administración plantea una reducción de un 10% en todo el gasto no destinado a defensa, incluidos programas sociales y ayudas. Entre los sectores más afectados destacan la Agencia de Protección Ambiental (EPA), que perdería un 52% de sus fondos. Además, el Departamento de Agricultura sufriría un recorte de 19%; el de Comercio, un 12.2% y la NASA un 23%.

Russell Vought, director de la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca, confirmó que el plan busca garantizar «el ejército más poderoso del mundo» en un «mundo peligroso». Vought destacó la eliminación de agencias calificadas por la Administración como ineficientes, incluida la polémica Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), lo que representa un ahorro proyectado de dos billones de dólares.

T|AGENCIAS