
En un movimiento que ha generado controversia, el presidente electo, Donald Trump, ha designado este jueves a Robert F. Kennedy Jr. como el próximo secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).
La elección de Kennedy, conocido por sus posturas críticas hacia las vacunas y su difusión de teorías sobre el origen del sida, ha suscitado reacciones encontradas entre expertos en salud pública y defensores de la ciencia.
Kennedy, hijo del fallecido senador Robert F. Kennedy y sobrino del expresidente John F. Kennedy, ha sido una figura polarizadora en el debate sobre la salud pública.
Su oposición a la vacunación ha llevado a muchos a cuestionar su idoneidad para liderar una agencia que juega un papel crucial en la protección de la salud de los estadounidenses.
En su anuncio, Trump defendió la elección de Kennedy, afirmando que su experiencia y compromiso con la transparencia en la investigación científica serán fundamentales para abordar los desafíos que enfrenta el HHS.
«Robert traerá una nueva perspectiva y se asegurará de que las voces críticas sean escuchadas en el ámbito de la salud pública», declaró el presidente electo.
La nominación ha generado críticas inmediatas de organizaciones de salud y expertos que advierten sobre los peligros de promover desinformación en un momento en que la confianza pública en las vacunas es vital para combatir enfermedades contagiosas.
Kennedy asumirá su cargo oficialmente tras la toma de posesión de Trump, prevista para enero de 2025.

