
La Central Nacional de Trabajadores de Panamá (CNTP) manifestó su total rechazo a los ejercicios militares Mares del Sur 2026 de Estados Unidos en la bahía panameña, alertando sobre riesgos para la soberanía y seguridad del país en un contexto de tensiones internacionales.
La organización sindical criticó al Gobierno panameño, presidido por José Raúl Mulino, por avalar estas maniobras en momentos de un conflicto internacional en curso y situaciones de extrema tensión en el Oriente Medio.
En un comunicado, la CNTP rechazó la estancia en aguas panameñas hasta el 2 de abril del portaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley, buques que, según el texto, ponen en riesgo la seguridad de las aguas territoriales, el Canal de Panamá y de todos los panameños.
Además, la central sindical cuestionó el anuncio de la embajada de Estados Unidos en Panamá sobre la llegada de otros navíos de guerra más pequeños para Semana Santa, donde incluso se invita a jóvenes a realizar recorridos «turísticos».
La CNTP denunció que estas acciones responden a un memorando de entendimiento suscrito en abril de 2025, el cual, en el fondo, avala una presencia creciente de tropas y la posible instalación de bases militares, lo que consideran un grave detrimento a la soberanía nacional.
En este sentido, instó al Gobierno a modificar su actitud complaciente con Washington y los «caprichos guerreristas» del presidente Donald Trump en un momento de alta tensión mundial, donde Panamá percibe un peligro real.
Por su parte, el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, participó este martes de la recepción a bordo del portaviones USS Nimitz, anclado en la bahía de Panamá por cinco días. Durante la ceremonia, Orillac alegó que la visita del buque no solo representa la presencia de una de las embarcaciones más emblemáticas del mundo, sino que también es un reflejo de una relación sólida y respetuosa entre ambas naciones.
El ministro resaltó que la llegada de este portaviones simboliza el un supuesto compromiso con la paz, la estabilidad, la colaboración en la región, y la lucha contra el narcotráfico y los delitos internacionales, una narrativa que diversos colectivos del movimiento popular niegan rotundamente.
T|Telesur

