
Una muestra itinerante de piedras comestibles, que reúne muestras de arcilla, tiza y tierras ricas en minerales de todo se encuentra disponible en Londres. Lo particular de esta exposición es que las piezas son aptas para el consumo humano y se ofrecen a sus visitantes promoviendo un encuentro sensorial único con el suelo.
El museo, creado por la artista masharu en Ámsterdam en 2017, recoge más de 200 muestras comestibles de 44 países de todo el mundo y combina investigación geológica y relatos culturales, invitando a descubrir la tierra como un material con sabor, textura y significado.
Además, la muestra sirve como plataforma de investigación en línea que documenta una colección global de suelos comestibles. Incluye diferentes muestras desde caliza, tierra vegetal e incluso tierra de cultivo, según detalló uno de los autores del proyecto. En el centro de esta exposición se ubica una gran mesa de degustación donde se realizan catas guiadas diariamente. Los visitantes pueden elegir entre una selección especial de los suelos procedentes de todo el mundo.
Entre los disponibles, se encuentra compuestos de la tierra de Diatomeas (un polvo natural derivado de algas fosilizadas), procedente de México, es muy parecida a la textura de la harina sin cocinar y la tierra curativa Luvos, de Alemania, a la de la sal fina. En ambos casos, su sabor no pasa de insípido.
Aunque todas son aptas para el consumo humano, solo algunas de ellas, han sido aprobadas previamente por las autoridades alimentarias del país. Aun así, los degustantes deben firmar un documento asegurando que no presentan alergias, enfermedades ni intolerancias alimentarias.
Vale acotar, que algunas muestras se utilizan como suplemento alimenticio en la Unión Europea, como la tierra para el tratamiento del lupus procedente de Alemania, que se puede probar en la exposición. Cada degustación está acompañada de una ficha que detalla el sabor, el contenido mineral y la historia cultural de cada piedra y se invita a los asistentes a aportar sus propias impresiones de cada cata en fichas compostables, creando así un archivo participativo que cambia constantemente.
T/Agencias

