
La empresa Hvalur, la única que aún practica la caza de ballenas en Islandia, no realizará actividades de caza este verano por segundo año consecutivo, según informaron medios locales, debido a la inestabilidad económica a nivel mundial.
Islandia, junto con Noruega y Japón, figura entre los últimos países donde la caza comercial de ballenas sigue siendo legal, una práctica duramente criticada por organizaciones defensoras de los derechos animales.
«El grupo Hvalur hf. ha decidido cancelar la temporada de caza de ballenas prevista para este verano. Los trabajadores fueron notificados a comienzos de esta semana», publicó el medio RUV en su sitio web.
Kristjan Loftsson, director general de la compañía, declaró al medio MBL que, debido al contexto actual, «no queda más remedio que permanecer en puerto y esperar a que las condiciones mejoren». Añadió que la situación será revisada nuevamente el próximo año.
Entre las razones expuestas se encuentran la inflación en Japón –principal destino de los productos de Hvalur–, los cambios en los precios del mercado japonés y la incertidumbre global causada por las tarifas comerciales.
En Islandia, la caza de ballenas suele desarrollarse entre mediados de junio y septiembre. No obstante, en los últimos años, los cazadores han tenido dificultades para alcanzar las cuotas asignadas.
La segunda empresa islandesa dedicada a esta actividad abandonó definitivamente la caza en 2020, al considerar que ya no era económicamente viable.
T/El Debate

