El kremlin aseguró por medio de un portavoz que «no es el momento» de negociar con Ucrania, e insistió en que las condiciones de Moscú para el arreglo del conflicto «no se anulan». 

Tras una ofensiva lanzada el 6 de agosto por las fuerzas ucranianas en la región fronteriza rusa de Kursk, Rusia se abstiene y considera inapropiado realizar alguna negociación.

Yuri Ushakov, consejero diplomático de Vladimir Putin, recordó al medio ruso Shot, que entre las condiciones para poner fin a la guerra en Ucrania, se exige el retiro de las fuerzas de Kiev de cuatro regiones anexionadas a Moscú en septiembre de 2022.