Los gobiernos de Rusia, China e Irán reclamaron este viernes un proceso de diálogo a Afganistán y Pakistán tras el estallido de un nuevo conflicto bilateral, después de que el Gobierno paquistaní haya declarado una «guerra abierta» con los talibán tras una oleada de ataques de las fuerzas afganas durante la jornada del jueves, que han llevado a Islamabad a lanzar bombardeos contra la capital, Kabul, y otras ciudades como Kandahar.

El Ministerio de Exteriores de Rusia mostró su «preocupación» por «el drástico repunte de los enfrentamientos armados» entre ambos países, que «implican unidades regulares del Ejército, capacidades aéreas y armamento pesado», causando «víctimas en ambas partes, incluidos civiles».

«Pedimos a nuestros países amigos, Afganistán y Pakistán, que abandonen esta peligrosa confrontación y vuelvan a la mesa de negociaciones para resolver todas las diferencias a través de medios políticos y militares», destacó la cartera rusa a través de un breve comunicado.

En esta línea, la portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Mao Ning, recalcó en rueda de prensa que Pekín «sigue de cerca la situación». «Pakistán y Afganistán son vecinos cercanos y ambos son vecinos de China. Como vecino y amigo, China está profundamente preocupada por la intensificación del conflicto y profundamente triste por las víctimas causadas por el mismo», señaló.

Por su parte, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, sostuvo en un mensaje en redes sociales que «en el mes sagrado del Ramadán, el mes de la contención y el refuerzo de la solidaridad en el mundo islámico, es adecuado que Afganistán y Pakistán resuelvan sus diferencias en el marco de la buena vecindad y a través del diálogo».

T/Europa Press