
Bobby Witt Jr. regresó de la lista de lesionados el martes y de inmediato demostró por qué hizo tanta falta, al irse de 5-3 con dos carreras anotadas y una gran jugada defensiva en el campocorto. Randy Dobnak volvió a ofrecer una sólida apertura en la victoria de los Reales por 8-2 sobre los Mellizos.
Pero la noche del martes giró alrededor del venezolano Salvador Pérez desde el momento en que el capitán de los Reales llegó al Kauffman Stadium y se encontró con una pequeña celebración preparada para él, incluyendo a Sluggerrr entregándole una corona y una capa.
Un atuendo digno de un rey. Del nuevo rey de los jonrones.
Los Reales homenajearon a Pérez como el máximo jonronero en la historia de la franquicia, en el primer juego como local desde que superó el récord de George Brett con el cuadrangular número 318 de su carrera, el 25 de agosto en Detroit. Antes del partido, el club realizó una ceremonia en el terreno para reconocer a Pérez y a su familia, frente a 20,177 aficionados que llenaron The K en una calurosa noche de agosto. También pintó un logo con el número “318” detrás del plato y colocó una bandera en el jardín derecho con el mismo emblema, la cual permanecerá allí durante el resto de la temporada.
Brett tomó la palabra durante la ceremonia y repitió lo que ya había dicho antes: que, si alguien iba a romper su récord, quería que fueras “tú, Sal”.
Además, entre cada entrada, los Reales proyectaron los jonrones más importantes de la carrera de Pérez, desde el primero en el 2011 hasta el número 300, conectado el año pasado.
“Estoy súper emocionado”, dijo Pérez antes del juego. “Incluso cuando me desperté esta mañana, siendo sincero con ustedes, también estaba nervioso. Kansas City es mi segundo hogar, como siempre digo. La forma en que la gente me trata aquí, y también a mi familia, me hace sentir como en casa. Me siento bendecido de jugar para la organización de Kansas City. A todos los fanáticos, les agradezco el apoyo”.
T/LasMayores

