
Una vez que sientes ese cosquilleo en la nariz, sabes que no hay vuelta atrás. Un estornudo puede ocurrir en los peores momentos, como durante una reunión, en la iglesia o cuando llevas algo y no puedes cubrirte la cara.
¿Qué sucede si no estornudamos?
Es comprensible querer contener un estornudo para no esparcir gérmenes . Pero reprimir un estornudo puede ser contraproducente. El Dr. DeVon Preston, especialista en alergias e inmunología clínica explica que “Si bien estornudar desempeña un papel importante en la propagación de infecciones , también es necesario para eliminar irritantes, alérgenos y otros residuos extraños de los senos paranasales”, asegura.
Si no estornudáramos, nuestro cuerpo podría permitir que sustancias potencialmente dañinas ingresen a nuestros senos paranasales o pulmones. Un estornudo puede alcanzar más de 110 kilómetros por hora con una fuerza increíble.

Contener un estornudo puede tener consecuencias, entre las que destacan:
1. Daños en los tímpano, debido a la presión que se genera al contener un estornudo, el cual puede forzar el paso de aire y mucosidad a la trompa de Eustaquio , que conecta la parte posterior de la nariz con la parte media del oído.
2. Problemas de los senos paranasales, puede provocar que la mucosidad y los irritantes regresen a los senos paranasales, lo que podría causar dolor, congestión e incluso infecciones sinusales.
3. Aumento de la presión dentro de los ojos, aumenta temporalmente la presión intraocular (la presión dentro de los ojos). Si bien, esto generalmente no es perjudicial para la mayoría de las personas, puede causar problemas a quienes padecen ciertas afecciones oculares como el glaucoma .
4. Vasos sanguíneos rotos, en casos extremos, contener un estornudo a la fuerza puede provocar la ruptura de vasos sanguíneos en la cabeza o el cuello. Esto se debe a que, al reprimir un estornudo, la presión que normalmente se liberaría por la nariz y la boca queda atrapada en el sistema respiratorio.
T/ClevenladClinic

