La derogación del decreto supremo 5.676, que sube casi en un 100 por ciento el precio del diésel en Bolivia, es el principal pedido de los productores de alimentos, dado que incrementará el costo de la canasta básica, advirtió este jueves el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente, Klaus Frerking.

«En este momento estamos desabastecidos de diésel, las colas continúan, no hay una solución de fondo y este decreto tiene que ser abrogado por el bien de todos los bolivianos», exigió, en conferencia de prensa.

El Gobierno de Rodrigo Paz, que llegó al poder en noviembre de 2025, eliminó parcialmente los subsidios a los carburantes a fines de ese año y el 17 de agosto elevó el precio del diésel en casi un 100 por ciento, de acuerdo a la cotización internacional.

«Si se hubiera socializado no estuviera todo el aparato productivo en contra de este decreto, tiene que ser abrogado, porque es un decreto que discrimina al sector agropecuario. No nos olvidemos que es un sector ya golpeado con 53 días de paro y bloqueos en mayo», lamentó Frerking.

El sector agropecuario genera 1,6 millones de empleos a escala nacional.

Paz firmó el decreto supremo 5.676, que eleva el precio del litro de diésel de 9,80 bolivianos (0,84 dólares) a 18 bolivianos (1,55 dólares), con el argumento de que se aplicará solo a los grandes consumidores de la agroindustria y la minería, que emplean entre 20.000 y 120.000 litros al mes.

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