El fenómeno climático de El Niño experimentará un incremento en su intensidad durante el periodo comprendido entre agosto y octubre. Esta fase provocará un aumento generalizado de las temperaturas por encima de la media histórica a escala mundial, además de alterar los patrones habituales de precipitaciones, según confirmó la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en un comunicado oficial.

Las proyecciones del informe técnico señalan un impacto directo en múltiples regiones del globo. África, el sur de Europa, la península arábiga, el subcontinente indio, Asia Oriental, América Central, el Caribe, el sur de África, la mayor parte de América del Sur y Nueva Zelanda registrarán los incrementos térmicos más severos durante los próximos meses.

Ante este panorama, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, lanzó una alerta sobre el impacto inminente del fenómeno. Declaró que la intensificación de El Niño aporta un factor crítico a un planeta que ya enfrenta episodios de calor extremo, incendios forestales de gran magnitud y un ascenso sin precedentes en la temperatura de los océanos.

La comunidad científica mantiene un monitoreo constante sobre la evolución del evento meteorológico, con el fin de prever sus consecuencias socioeconómicas y orientar las medidas de adaptación en los países con mayor vulnerabilidad.

T| TELESUR