El presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, afirmó que Israel deberá responder por la muerte de miles de personas en diversos países.

El mandatario manifestó su preocupación por la situación la región, la cual calificó de extrema gravedad, durante un discurso pronunciado en la ciudad de Güneysu, provincia de Rize, tras las oraciones del Eid al-Fitr (Fiesta de la Ruptura del Ayuno) que es una de las celebraciones más significativas del islam, para señalar el término del Ramadán, el mes sagrado dedicado al ayuno.

Erdogan hizo un llamado a Israel para poner fin a lo que calificó como el «flagelo sionista», al tiempo que subrayó la necesidad de fortalecer la unidad, la solidaridad y el apoyo mutuo entre las naciones musulmanas para superar el actual escenario de violencia.

Al finalizar su intervención, el líder turco reiteró que el Gobierno israelí pagará las consecuencias por el asesinato de miles de personas. Asimismo, expresó su deseo de que esta festividad represente un período de renovación, alivio y prosperidad tanto para Türkiye como para el resto de las naciones del mundo islámico frente a las agresiones actuales.

El Gobierno turco a través de su Ministerio de Asuntos Exteriores, había manifestado previamente su solidaridad con Beirut ante la operación terrestre que realizaron las fuerzas de Israel en territorio libanés, la cual causó cientos de víctimas fatales en las últimas dos semanas.

A través de un comunicado oficial, la cancillería denunció que estas acciones militares aumentan la inestabilidad en Oriente Medio y representan una continuación de las políticas de castigo colectivo. La Administración de Recep Tayyip Erdogan advirtió que la estrategia del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu conducirá inevitablemente a una nueva catástrofe humanitaria en la región.

Las autoridades enfatizaron que los dirigentes israelíes enfrentarán graves consecuencias por implementar medidas que vulneran la soberanía de naciones vecinas y la seguridad civil. La escalada bélica se intensificó tras el 1 de marzo, cuando el movimiento de resistencia libanesa Hezbolá reanudó acciones en respuesta a bombardeos coordinados entre Israel y Estados Unidos.

Estos ataques iniciales, registrados a finales de febrero, marcaron un punto de inflexión al afectar objetivos estratégicos en Irán y provocar una reacción en cadena en el sur del Líbano. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Türkiye reafirmó su apoyo incondicional al pueblo y al Gobierno de Teherán y Beirut frente a lo que calificó como una política de agresión sistemática.

Ankara realizó un llamado a la comunidad internacional para que intervenga de manera urgente y detenga las acciones violentas que amenazan con desatar un conflicto de proporciones incalculables. Finalmente, la diplomacia turca reiteró que la estabilidad regional solo será posible mediante el cese de las hostilidades y el respeto al derecho internacional.

T|Telesur