París ofrece la oportunidad de ganar un lugar de sepultura junto a grandes artistas como Jim Morrison, de The Doors, el escritor Oscar Wilde y la cantante francesa Édith Piaf. El sorteo ofrece a los parisinos la posibilidad de descansar entre las estrellas, el sorteo comprende sepulturas patrimoniales abandonadas en cada uno de los históricos cementerios de Père-Lachaise, Montmartre y Montparnasse.

El plan presenta un compromiso entre el respeto a los difuntos y la posibilidad de que los residentes puedan ser enterrados dentro de la ciudad, según el Ayuntamiento de París, con la restauración de 30 tumbas deterioradas. Según medios locales, los cementerios dentro del término municipal están casi llenos desde comienzos del siglo XX, y la retirada de sepulturas abandonadas se complica por la normativa local.

Según las condiciones, los ganadores del sorteo deben restaurar en un plazo de seis meses el antiguo monumento funerario que adquieran, con un diseño fiel al original. Una vez restaurado el monumento, podrán obtener una sepultura no muy lejos de las estrellas.

Los candidatos deben aportar presupuestos de canteros especializados «para demostrar que conocen el coste de la reforma y que no habrá sorpresas», señaló Paul Simondon, representante del ayuntamiento de París. Si no se cumplen las condiciones de restauración y compra, «se cancela la venta del monumento y el comprador pierde su inversión», advirtió.

Cada tumba existente se podrá adquirir por 4.000€ más los costos de restauración. Luego, las sepulturas se conceden por un plazo fijo, mientras que un espacio de enterramiento costará 976€ por una concesión de diez años; 3.354€ por 30 años; 5.260€ por 50 años; y 17.668€ a perpetuidad. Aun así, estos precios y condiciones no han ahuyentado a los parisinos, pues en las primeras horas ya se han recibido alrededor de mil solicitudes para participación.

Así que, para quienes viven actualmente en París (las solicitudes solo están abiertas a residentes de la capital francesa) y el plazo está abierto hasta el 31 de diciembre. Lo único que los parisinos deben hacer es elegir en qué cementerio.

T/Agencias