Los ministros de Relaciones Exteriores de Francia, Alemania, Reino Unido e Italia rechazaron este domingo el proyecto de ley que se debate en el parlamento israelí (Knéset) para imponer la pena de muerte a “terroristas” acusados de asesinato, advirtiendo que su adopción “correría el riesgo de debilitar los compromisos de Israel con los principios democráticos”.

«La pena de muerte es una forma de castigo inhumano y degradante, carente de cualquier efecto disuasorio. Por consiguiente, nos oponemos a la pena de muerte en todos los lugares y bajo cualquier circunstancia. El rechazo a la pena de muerte es un valor fundamental que nos une», señaló el Gobierno francés, en el comunicado conjunto.

El texto, promovido por el partido ultraderechista Poder Judío del ministro Itamar Ben Gvir, fue aprobado en primera lectura en noviembre de 2025 y superó recientemente su último debate en comisión parlamentaria. Este lunes, el pleno de la Knéset inició el debate final, con la votación prevista para esta semana, coincidiendo con la aprobación in extremis del presupuesto nacional para 2026.

Según la abogada Miriam Azem, del centro legal palestino Adalah, la ley aplicaría un doble estándar donde los palestinos en Cisjordania ocupada, sometidos a la ley militar israelí, enfrentarían una sentencia obligatoria de muerte por asesinato calificado como “acto terrorista”, mientras que los ciudadanos israelíes, incluidos colonos, estarían regidos por la ley penal civil, que exige una tercera condición para aplicar la pena capital que es el que el crimen busque “negar la existencia del Estado de Israel”.

“Esto es algo extraordinario en la ley israelí”, señaló Azem, quien considera que esta cláusula garantiza que ningún judío israelí sea condenado a muerte. En la práctica, las autoridades israelíes utilizan el término “terrorista” para referirse a palestinos que atacan soldados o colonos, incluso en actos de resistencia en territorio ocupado.

De aprobarse, la ejecución se llevaría a cabo por ahorcamiento dentro de los 90 días posteriores a la sentencia firme, y se ocultaría la identidad de los verdugos. Los países europeos expresaron su preocupación en ese sentido, ya que no solo es la medida de la pena de muerte, sino que influye también «el carácter discriminatorio de facto” de la iniciativa que se aplicaría como un medio más de represión contra el pueblo palestino.

Organismos internacionales como la ONU y el Consejo de Europa también han criticado la medida. Los países europeos instaron a los legisladores israelíes a “abandonar este proyecto”, subrayando que el rechazo a la pena de muerte es “un valor fundamental que nos une”.

T|Telesur