Representantes de la Organización de Naciones Unidas (ONU) urgen a sostener el progreso alcanzado en Gaza y garantizar que se convierta en una paz duradera con justicia, rendición de cuentas y pleno respeto a los derechos humanos.

Mientras, las agencias humanitarias denuncian las restricciones israelíes al acceso de los bienes vitales. “La ayuda a civiles no es moneda de cambio”, subraya el coordinador humanitario.

Durante una sesión ante la Tercera Comisión de la Asamblea General este miércoles, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, dio la bienvenida a la liberación de todos los rehenes y de numerosos palestinos detenidos arbitrariamente, como parte de la primera fase del acuerdo de alto al fuego.

“Esto debe conducir a un alto al fuego permanente, con la entrada sostenida y a gran escala de ayuda humanitaria”, afirmó Türk.

“Los esfuerzos de recuperación deben estar orientados a garantizar la rendición de cuentas por las graves violaciones del derecho internacional de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario. El objetivo debe seguir siendo la paz y la seguridad para israelíes y palestinos, mediante la realización del derecho del pueblo palestino a la libre determinación”.

En tanto, altos funcionarios de la ONU denunciaron que las restricciones de Israel al ingreso de ayuda humanitaria en Gaza ponen en riesgo miles de vidas y contradicen los compromisos del reciente acuerdo de alto el fuego.

Tras la entrega de solo cuatro de los 28 cadáveres de rehenes, Israel anunció que el cruce Rafah, con Egipto, seguirá cerrado al menos hasta este miércoles y comunicó a la ONU que, a partir de ahora, no permitirá ingresar más de 300 camiones diarios.

Desde Egipto, donde se acordaron las bases del actual proceso, el responsable de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Tom Fletcher, destacó tanto los avances recientes como los riesgos inminentes si no se mantienen los compromisos.

T/Naciones Unidas