Un equipo internacional presentó el nuevo mapa digital del sistema viario romano Itiner-e. Con casi 300.000 kilómetros de calzadas documentadas, el recorrido revela cómo el Imperio estructuró el movimiento, el comercio y el poder durante siglos.

El proyecto Itiner-e ha logrado cartografiar con precisión 299.171 kilómetros de calzadas romanas, casi el doble de los 188.555 km que recogían los recursos digitales más completos hasta la fecha.

Este trabajo estuvo liderado por investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona y la Universidad de Aarhus (Dinamarca), y fue publicado en la revista Scientific Data del grupo Nature y representa la síntesis más exhaustiva de siglos de investigación arqueológica e histórica.

El conjunto de datos abarca el Imperio romano en su máxima extensión (hacia el año 150 d.C.), cubriendo casi 4 millones de km² que incluyen Europa, el norte de África y Oriente Próximo.Lo verdaderamente revolucionario es que solo el 2,737% de estas vías tiene una ubicación espacial certificada, mientras que el 89,818% es conjeturada y el 7,445% es hipotética.

Esta revelación muestra la enorme brecha entre saber que una calzada existió y conocer su trazado exacto. Para la creación del mapa el equipo de Itiner-e empleó una metodología en tres fases, primero, identificaron las vías a través de fuentes arqueológicas, históricas y epigráficas: excavaciones, estudios de campo, miliarios (las señales kilométricas romanas) y documentos antiguos como el Itinerario de Antonino y la Tabula Peutingeriana.

En segundo lugar, localizaron espacialmente estas vías comparando la información con mapas topográficos modernos e históricos, fotografías aéreas (incluidas las misiones USAF de los años 50), imágenes de satélite actuales y fotografías históricas del programa Corona (1967-1972).

Finalmente, digitalizaron manualmente cada tramo con una resolución espacial de entre 5 y 200 metros, siguiendo el terreno real: pasos de montaña sinuosos, valles y corredores naturales, en lugar de simples líneas rectas.

Vale resaltar, que la investigación permite incorporar nuevos hallazgos manteniendo la autoría de sus datos, mientras que el público general tiene acceso gratuito a través de https://itiner-e.org. Entre las regiones mejor documentadas destacan la península ibérica, Grecia, el norte de África, el Levante y Asia Menor, gracias a proyectos previos como Mercator-e y Desert Networks.

T/Con información EN