En el sitio arqueológico de Fuente Álamo, en la localidad cordobesa de Puente Genil, fue descubierta una protobiblioteca que sería la más antigua encontrada hasta ahora en la Península Ibérica, de acuerdo con una investigación del ‘Journal of Mediterranean Archaeology’ realizada por investigadores de las universidades de Córdoba y Granada.

Hasta ahora, se creía que la estancia número 10 de Fuente Álamo albergaba un lugar de culto a Mitra, una deidad de origen persa que se incorporó al panteón romano de forma tardía. El emplazamiento tiene sus orígenes en un balneario del siglo I a.C, que se abandonaría y reconvertiría en villa en torno al siglo III. Los especialistas no mencionan una fecha concreta respecto al uso de la estancia como una biblioteca, pero el esplendor de la casa rondaría los dos siglos siguientes hasta una nueva reconversión en el siglo VI.

Para resolver esta incógnita, los investigadores utilizaron una técnica conocida como gramática de formas, que permite analizar cómo se combinan los distintos elementos arquitectónicos de una estancia. En el caso de Fuente Álamo, la sala presenta una distribución que encaja con la estructura de las bibliotecas romanas: un ábside, nichos rectangulares que pudieron albergar estanterías, nichos semicirculares, un podio y habitaciones anexas que podrían servir como espacios de trabajo o almacenamiento.

Los expertos, destacan que la arquitectura de Fuente Álamo conserva una combinación especial de indicios que permiten ir más allá de la mera hipótesis y avanzar en la investigación. La biblioteca de Fuente Álamo se situaría así no sólo como la más antigua de la Península Ibérica, sino como la más occidental de todo el Imperio Romano y una de las mejores conservadas.

T/EN