
Las fuerzas de ocupación israelíes llevaron a cabo una jornada de redadas y arrestos en varias zonas de Cisjordania durante la noche y la madrugada de este lunes, resultando múltiples detenidos, agresiones a ciudadanos palestinos, destrozos en viviendas y el cierre de carreteras.
De acuerdo con el Centro Palestino de Información, la incursión abarcó diversas gobernaciones claves, demostrando un patrón de hostilidad y daño a la propiedad, las detenciones se concentraron en áreas como la localidad de Jaba, Al-Majd, Nablus y la aldea Malik, al sur de Yenín, donde irrumpieron en viviendas y arrestaron a varios jóvenes.
En la gobernación de Yenín, el exprisionero Jihad Jarrar fue nuevamente secuestrado tras el allanamiento de su casa, en la aldea de Al-Hashimiya. Mientas que, en la gobernación de Hebrón, las fuerzas de ocupación arrestaron a tres ciudadanos, incluidos Mohammad Mahmoud Muhaysin y Mohammad Al-Qassas (a quien le incautaron su vehículo) en el campamento de Al-Arrub, luego de agredirlos.
Las viviendas sufrieron allanamientos violentos, como se reportó en Al-Mazraa Al-Gharbiya (noroeste de Ramala) y en Beit Awwa y Halhul, en Hebrón, donde los propietarios fueron retenidos y brutalmente agredidos. Las fuerzas instalaron puestos de control militares y cerraron carreteras principales y secundarias utilizando puertas de hierro, bloques de hormigón y terraplenes de tierra, dificultando la movilidad de los palestinos.
Finalmente, en la localidad de Awarta, al sur de Nablus, las tropas israelíes facilitaron la entrada de colonos para realizar rituales talmúdicos en los santuarios, mientras lanzaban su propia campaña de agresión contra los residentes locales.
T/Telesur

